
El Instituto Vaca Muerta (IVM) está en plena fase de desarrollo con el objetivo de capacitar a miles de trabajadores para la industria petrolera. Gustavo Schiappacasse, director ejecutivo de la Fundación YPF, detalló el alcance de este proyecto, que busca formar operarios especializados en distintas áreas clave del sector.
El IVM tendrá su sede en Neuquén capital, desestimando versiones que ubicaban su instalación en Rincón de los Sauces o Plaza Huincul. La estructura incluirá aulas teóricas, laboratorios y un pozo escuela ubicado a no más de 30 minutos del centro de capacitación, donde los alumnos podrán realizar prácticas en un entorno real.
Según Schiappacasse, la idea del IVM surgió tras un estudio prospectivo realizado hace dos años sobre las necesidades de la industria. Los resultados arrojaron la urgencia de adecuar currículas, mejorar la formación docente, equipar aulas y, sobre todo, crear una nueva institución de formación técnica específica para la industria del gas y el petróleo.
El instituto estará orientado a distintos perfiles, incluyendo estudiantes de los últimos años de escuelas técnicas, trabajadores del sector que requieran capacitación continua y personas sin experiencia en la industria pero con conocimientos básicos en matemática, física y química. Se buscará potenciar habilidades mediante un sistema de módulos certificados, con capacitaciones en perforación, yacimiento digital y química de la producción.
Uno de los ejes fundamentales del IVM será la seguridad laboral. “Una persona que trabaja en un yacimiento enfrenta riesgos de vida, por lo que debe estar completamente capacitada para operar de manera segura”, explicó Schiappacasse. La combinación entre seguridad y formación técnica garantizará una mayor productividad en la industria.
Se estima que el IVM formará entre 2.000 y 3.000 personas por año. En junio de este año, el instituto comenzará con un programa piloto de 30 a 40 estudiantes, para luego expandirse plenamente en julio. La capacitación incluirá 320 horas teóricas y 160 de práctica, con el apoyo de simuladores avanzados y entrenamientos en el pozo escuela.
El instituto será una iniciativa privada de la industria para la industria, impulsada por la Fundación YPF pero abierta a la participación de distintas empresas del sector. Actualmente, el proyecto cuenta con la adhesión de empresas como TotalEnergies, mientras otras operadoras y empresas de servicio evalúan su incorporación.
“Esto no es sólo una iniciativa de YPF o la Fundación YPF, sino de toda la industria”, enfatizó Schiappacasse. Con el crecimiento proyectado de Vaca Muerta y la duplicación de la producción prevista para los próximos años, la demanda de trabajadores calificados se disparará, y el IVM jugará un rol clave en ese proceso.