
El 1 de marzo comenzará con un nuevo incremento en los precios de la nafta y el gasoil en todo el país. Se estima una suba menor al 3%, en un contexto de aumentos sostenidos desde diciembre. La presión fiscal, el precio del crudo y los costos internos explican la tendencia alcista.
Este sábado 1 de marzo, los combustibles volverán a aumentar en Argentina. Según fuentes del sector, el incremento será inferior al 3% en promedio a nivel nacional, superando la tasa de devaluación mensual del peso que aplica el Gobierno. La suba se suma a una serie de ajustes sostenidos desde diciembre de 2024, que ya acumulan incrementos significativos en todo el país.
El precio de los combustibles en Argentina sigue la paridad de importación, es decir, se ajusta en función del valor internacional del crudo Brent. En el último mes, el Brent tuvo una tendencia bajista, pero en los últimos días comenzó a recuperarse, lo que genera presión sobre los valores en surtidor.
El CEO de YPF, Horacio Marín, explicó que la petrolera estatal aplica un sistema de actualización gradual para evitar fluctuaciones bruscas. «Hemos hecho un proceso matemático para no generar picos de aumentos y picos de baja», afirmó en una entrevista televisiva. Además, indicó que las subas «no serán importantes».
Aumentos acumulados en los últimos tres meses
El nuevo ajuste de marzo se da en un marco de incrementos consecutivos en los precios de los combustibles en Argentina:
- Diciembre 2024: YPF aplicó una suba del 2,88% en todo el país. En CABA, la nafta súper pasó a costar $1.108 por litro, mientras que la premium alcanzó los $1.370.
- Enero 2025: El aumento fue del 1,75%, llevando la nafta súper a $1.127 en CABA y la premium a $1.394.
- Febrero 2025: La primera semana registró un alza del 2%, impulsada por el ajuste de costos y la postergación de impuestos internos.
En Neuquén, estos incrementos se reflejaron con subas progresivas en las estaciones de servicio de YPF:
– **Diciembre 2024**:
– Nafta súper: de $972 a $988 (+1,6%)
– Nafta premium (Infinia): de $1.204 a $1.225 (+1,7%)
– Gasoil común (Diésel 500): de $1.208 a $1.221 (+1,1%)
– Gasoil premium (Infinia Diésel): de $1.427 a $1.469 (+2,9%)
– **Enero 2025**:
– Nafta súper: de $988 a $1.014
– Infinia: de $1.225 a $1.258
– Diésel: de $1.221 a $1.247
– Infinia Diésel: de $1.469 a $1.501
– **Febrero 2025**:
– Nafta súper: de $1.014 a $1.040
– Infinia: de $1.258 a $1.290
– Diésel: de $1.247 a $1.278
– Infinia Diésel: de $1.501 a $1.539
Factores que explican la suba
El incremento de marzo, al igual que los anteriores, responde a varios factores clave:
- Actualización de impuestos postergada: Desde mayo de 2024, el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono no se aplican en su totalidad. De sumarse en marzo, la suba sería de más de 200 pesos por litro de nafta. Sin embargo, el Gobierno busca moderar este impacto.
- Costo de biocombustibles: En febrero, el Gobierno incrementó los precios de referencia del biodiésel y el bioetanol, utilizados en la mezcla con gasoil y nafta. Si bien estos aumentos no se reflejan directamente en surtidor, generan presión sobre los costos de producción.
- Valor del crudo Brent: La referencia internacional del petróleo afecta los costos de importación y producción local. En el último mes, su valor mostró una baja, pero en los últimos días inició una recuperación.
Impacto en la economía local
Los sucesivos aumentos de combustibles tienen múltiples efectos en la economía de Neuquén y otras provincias:
- Costo del transporte: Las subas podrían impactar en las tarifas de colectivos y en los costos logísticos del transporte de mercancías.
- Inflación: El ajuste de los combustibles es un factor clave en la evolución del índice de precios, afectando el poder adquisitivo de la población.
- Cambio en el consumo: La demanda de combustibles premium ha disminuido en los últimos meses, reflejando que los consumidores buscan opciones más económicas.
En conclusión, el aumento del 1 de marzo es parte de un proceso sostenido de incrementos en los combustibles, impulsado por factores fiscales, costos de producción y la evolución del mercado internacional. Aunque el Gobierno busca moderar el impacto en la inflación, la tendencia alcista sigue marcando el pulso del sector energético y su impacto en la economía diaria.